Inicio | Opinión | Los sobrecostos de la burocracia

Los sobrecostos de la burocracia

Por
Tamaño de letra: Decrease font Enlarge font
Los sobrecostos de la burocracia

Los sectores productivos de la Argentina ingresaron en la discusión sobre la necesaria competitividad que deben lograr en un marco de negocios globales.

El país se halla en el lugar 106 entre 142 naciones, según el Foro Económico Mundial, lo que plantea una fuerte competencia por parte de los que tienen un mejor equilibrio entre sus recursos naturales, capacidades humanas y factores productivos.

Una de las cuestiones más complejas para resolver en el ámbito local es el funcionamiento del aparato del Estado, ya sea en la prestación de servicios, en el ordenamiento legal o en la regulación de las actividades privadas. Por lo general, se trata de una burocracia costosa e ineficiente.

Quizá la mejor demostración sea el hecho de que la Argentina ya pagó 61 millones de dólares por la demora en poner en marcha las dos grandes represas hidroeléctricas del sur.

Los pagos constituyen una virtual multa que percibe la unión de empresas que resultó ganadora de la monumental obra. La gestión de Cristina Fernández la adjudicó a la UTE conformada por las compañías argentinas Electroingeniería e Hidrocuyo, asociadas con el grupo chino Gezhouba.

La administración de Mauricio Macri frenó el emprendimiento aduciendo que en la adjudicación no se habían salvado cuestiones técnicas, comerciales y ambientales. Este tema aparece como el problema más delicado, pues la Corte Suprema de Justicia paralizó la construcción por la falta de un estudio de impacto ambiental que debió efectuar el Gobierno anterior.

La disputa podría zanjarse durante el viaje de Macri a China, previsto para mediados de este mes, aunque todavía deben acordarse cuestiones clave para las represas, que demandarán una inversión superior a 4.700 millones de dólares.

Las idas y vueltas en torno de este complejo hidroeléctrico demuestran la ineficacia de la Argentina en sus decisiones estratégicas. Tales errores generan un costo para el Estado y un sobrecosto para la competitividad local.

El país necesitará un fuerte plan de inversión para alcanzar –recién dentro de un lustro– el autoabastecimiento energético, que se perdió en la década pasada por la carencia de proyectos nuevos y los desaciertos cometidos en la gestión kirchnerista.

Como en muchos otros vicios de la burocracia oficial, el Estado está pagando multas e intereses de una obra que no comenzó por errores internos.

 

Despejadas las trabas administrativas y técnicas, la puesta en marcha del emprendimiento debiera servir también para establecer una relación clara con China. La importancia del gigante asiático exige una estrategia madura, alejada del voluntarismo o simpatía ideológica con los que la Argentina tiñe sus relaciones externas.

Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter

Suscribirse a alimentadores (feed) de comentarios Comentarios (0 publicado)

total: | mostrando:

Publicar tu comentario

  • Marcado
  • Itálico
  • Subraya
  • Cita

Por favor introduce el código que ves en la imagen:

Captcha
  • Enviar a amistad Enviar a amistad
  • Imprimir Imprimir
Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter