Inicio | Locales | Mindfulness: “No salgas de la realidad, pero hacé espacio para concentrarte en lo que realmente querés atender”

Un concepto interesante

Mindfulness: “No salgas de la realidad, pero hacé espacio para concentrarte en lo que realmente querés atender”

Por
Tamaño de letra: Decrease font Enlarge font
El licenciado Martín Reynoso presentó su libro en Isabela Libros, acompañado por Mónica Salotti. El licenciado Martín Reynoso presentó su libro en Isabela Libros, acompañado por Mónica Salotti.

El pasado sábado, el Licenciado Martín Reynoso, perteneciente a la fundación Ineco, pasó por Coronel Suárez para presentar “Mindfulness”, su libro de la editorial Paidós, y además brindó una charla en instalaciones de la Asociación Española, donde explicó de qué se trata este nuevo concepto.

El sábado por la mañana tuvimos el placer de conocer al Licenciado Martín Reynoso, profesional que trabaja en la fundación Ineco (Instituto de Neurología Cognitiva), que dirige el doctor Facundo Manes. El Licenciado presentó su libro en Isabela Libros en compañía de la dueña de la misma, Mónica Salotti, y miembros de “Colectivo Cultural”, responsables de traer al profesional a la ciudad.

“Estamos muy contentos de recibir hoy en nuestra casa al Lic. Martín Reynoso presentando su libro ‘Mindfulness’, y gracias al grupo ‘Colectivo Cultural’ que hizo posible la presencia de Martín acá”, comenzó diciendo Salotti. “El mindfulness, es una nueva técnica que está surgiendo, que se habla y poco se sabe. Esto puede ayudarnos, se ve cómo influye en el día a día, en las pequeñas cosas”.

Por su parte, el Licenciado agradeció la invitación y elogió la librería. “Realmente es bueno que tengan un espacio de estas características acá en Coronel Suárez. Agradezco al grupo ‘Colectivo Cultural’ que tuvo la iniciativa y vino gestionando esta venida mía, tuvimos que acomodar los horarios pero logramos hacerlo”, manifestó Reynoso.

 

Una atención relajada

 

El Licenciado Reynoso explicó que ‘Mindfulness’ se puede definir como una técnica, pero también como un estilo de vida, aplicable a todas las situaciones por ser un tipo de atención.

“La función básica por la cual vivimos y existimos y hacemos cosas, es la atención”, señaló. “La atención es la función principal de nuestra mente, sino atendemos algo, eso no existe. Todo lo que existe, existe porque alguien lo atiende, hay una mente que está concentrada o al menos atendiendo eso”.

Reynoso detalló que hay muchas formas de atender. “El ladrón que está robando está súper atento para que no lo agarre la Policía, para que no se entere el dueño de la casa que se metió por la ventana, pero esa atención tiene la característica de ser más de alerta, de estar con adrenalina y además, en la causación de un fin que es, como decimos en Mindfulness, generar sufrimiento a alguien más”, aclaró Reynoso. “En cambio Mindfulness es un tipo de atención relajada, una atención más consciente donde la búsqueda de esa atención es el bienestar para uno y para los demás. Por eso a veces se habla del mindfulness como un tipo de atención amable o de bondad hacia los demás, esa es un poco la característica básica”.

 

“Meditación consciente”

 

El Mindfulness es considerado también un tipo de meditación, pero según explicó el licenciado, una persona que nunca hizo mindfulness o nunca hizo meditación, también tiene momentos de mindfulness. “Cuando estás en un momento jugando con tu mascota o con un niño, con tu nieto, o cuando estás en la playa frente al mar… esos momentos de atención plena, de relajación en el cuerpo y de actitud en la que uno se siente hasta más bueno”, indicó. “El problema es cuando uno vuelve de las vacaciones o de un retiro a la vida cotidiana. El día a día te va ‘comiendo’ poco a poco y volvés a endurecerte, a la ironía, a ser negativo, a hablar de cosas malas. Rápidamente uno va volviendo a ese centro que lo atrae de pesimismo, aunque no siempre es sólo eso”.

Reynoso expuso que el Mindfulness cultiva una actitud, y que tiene que ser diariamente practicado para tener una forma más abierta, más consciente y menos selectiva a veces de ver las cosas, “ni negativo ni positivo, con equilibrio y atención más abierta y consciente”, fijó.

 

Hacer mucho y no prestar atención a nada

 

El licenciado hizo especial hincapié en la forma en que vivimos hoy en día y en la necesidad muchas veces de hacer varias cosas a la vez. “El multitarea o ‘multitasking’ como se lo conoce científicamente es uno de los problemas que tenemos los seres humanos hoy en día”, apuntó. “Nuestro cerebro evolucionó tanto que en este momento tenemos cierta ‘capacidad’ de hacer cosas simultáneamente, pero acá está el engaño: en realidad no podemos hacer cosas simultáneamente, porque la atención sólo puede estar en un solo punto por vez. Entonces lo que hacemos es un ‘switch tasking’ o un cambio continuo de atención entre varias tareas – mirar un libro, hablar con alguien, hacer otra cosa – y uno lo hace tan rápido que tiene la sensación de que está al mismo tiempo atendiendo todo, pero lo que en realidad hacemos es ‘swhitcheando’ o cambiando todo el tiempo”.

El licenciado especificó que cuando uno hace eso no se puede concentrar mucho, “no podés ir profundo porque es como que hacés una ‘pasadita’ por todo eso. Estás cocinando y haciendo otra cosa y no podés realmente cocinar bien, estar con tus sentidos, con el olfato… vas, hacés una pasadita rápida con los sentidos, después vas a hacer otra cosa, entonces la pérdida de profundidad que tiene esa atención hace que no sea ni placentero ni beneficioso para la salud, y también se está estudiando que es menos eficaz”

Según estudios que refirió el licenciado se ha observado, sobre todo en las organizaciones, que cuando las personas están frente a la computadora y abren un montón de ventanas, pierden más tiempo cuando van ‘salpicando’ de cosas las tareas en vez de meterse en una, terminarla y luego pasar a la otra. “Eso es lo más adecuado y lo que menos tiempo lleva, pero tenemos esta ilusión de que mientras más cosas hacemos al mismo tiempo, parece que somos más productivos y avanzamos más”, refirió.

 

La demanda interna

 

Martín Reynoso declaró que el problema es que sentimos esa demanda interna de tener que estar haciendo cosas todo el tiempo. “Recuerdo cuando comencé a trabajar con Mindfulness y estaba registrando algunas conductas, porque tenemos que hacerlo cada día, y me di cuenta cuando vivía en La Pampa todavía, que fui a buscar a mi hija que salía a las 12:00 de la escuela. Llegué 11:50, paré el auto y empecé a decirme a mí mismo ‘¿qué hacés acá, perdiendo el tiempo, pudiendo pasar por la verdulería?’, ¡y eran diez minutos!, no era media hora, tenemos algo interno que nos está continuamente diciendo ‘aprovechá el tiempo, usalo para hacer cosas’, como una sensación de culpa o improductividad si no hacemos cosas todo el tiempo”.

Para salir de esta situación, el licenciado dijo que tenemos que volver a la fuente, al gaucho nuestro, a la persona de nuestra tierra. “El gaucho podía estar largamente mirando el horizonte o estar descansando luego de una tarea frente a la naturaleza”, recordó. “Esa capacidad de ‘no hacer’, que no tiene que ser malentendido como ‘vagancia’, sino como un ocio creativo, como una forma de estar conectado por momentos, para volver a tomar contacto con uno también, porque si no, estamos todo el tiempo fuera de nosotros”.

 

Vivimos corriendo

 

Sobre la capacidad de las personas de entender que se debe frenar y vivir un poco más relajados, Reynoso admitió que es muy difícil lograrlo, ya que el vivir de esta manera ha sido un entrenamiento de muchísimos años para nosotros. “Nos hemos entrenado en vivir corriendo desde pequeños, y la sociedad lo sigue diciendo todo el tiempo”, manifestó. “Hace un tiempo vi una nota de una persona muy conocida que cocina en televisión, y que decía que tendría que dormir 8 horas pero duerme 4, que tiene que atender los hijos y hacer mil cosas, y lo decía como con un dejo de orgullo, tratando como de transmitir ese mensaje a todo el mundo y no lo compra muchas veces”.

“El mindfulness es anticultural en cierta forma, porque te está enseñando cosas que cuando salís del umbral y salís al otro lado, ves y sentís otra cosa”, prosiguió. “Lo que suele ser difícil para las personas es que después de haber conectado con algo, que incluso le hace bien, lo mantenga en el tiempo”.

El licenciado contó que este momento está muy interesado en cómo hacer para combinar e integrar el Mindfulness, inclusive con otras prácticas, para que sea algo que la persona pueda incorporar para su vida, sin transformarse en un meditador de mucho tiempo, sino lo tenga como una herramienta.

 

Pensamientos optimistas

 

El licenciado afirmó que los pensamientos optimistas llegan solos cuando hay una mente con claridad, cuando una mente está consciente de lo que está pasando. “Por ejemplo, yo llegué acá y soy consciente de que acá les pesa que va a hacer mucho calor, les pesa la seca que hace mucho que está. Si yo fuera de acá, seguramente me vería tomado por esos temas y quizás estaría pensando todo el día en eso, me pasaba cuando vivía en mi pueblo en La Pampa. ¿Qué hacer con eso? Esos temas pueden pasar alrededor tuyo, podés escucharlos, compartirlos, pero ponerlo ahí: no hacer que te ‘coman’ y todo el día estar hablando de eso, que es muy de ciudades pequeñas o pueblos”.

“Mindfulness no te diría ‘pensá cosas lindas’, te diría ‘observá tu tendencia a quedarte apegado a esos temas, la tendencia de tu mente a recrear esos temas que estás escuchando afuera. Pará, detené, correlo un poco, no salgas de la realidad pero hacé espacio para concentrarte en lo que realmente querés atender’”, citó Reynoso.

 

Volver al inicio

 

Si observamos a los niños jugando, podemos ver claramente que “están en su mundo”, atentos al juego, sin percibir lo que sucede alrededor. Es por ello que le preguntamos al licenciado a qué edad la persona deja esa concentración plena y comenzamos a olvidarnos del enfoque.

“La verdad es cada vez más temprano, sobre todo con el tema de la tecnología y el uso de las pantallas, que induce inmediatamente a los niños a ser multitasking, a orientar la atención en varios frentes, eso se va produciendo rápidamente cada vez más temprano en el mundo en que vivimos”, respondió el profesional. “Por eso hay recomendaciones específicas de colegas míos de no presentarle en lo posible pantallas a los niños antes de los tres años, porque va generando una relación de ansiedad, de tendencia. A pesar que después, bien enseñadas, esas herramientas son muy valiosas”.

El licenciado aseveró que el humano prácticamente nace ‘mindful’, por eso hay una característica de la práctica nuestra que se llama ‘mente de principiante’ y hace referencia a esta cualidad de los niños, que tiene que ver con la curiosidad, con la apertura, con la presencia en el momento en que uno está. “A eso le llamamos ‘mente de principiante’, en las prácticas budistas ya era llamado así, y que es la mente del niño, que ve todo como nuevo. Y ese es el desafío: ¿cómo hago yo para ver como nuevo cada día, cada vez que entro a la oficina a trabajar y veo las mismas caras de siempre, la misma oficina? ¿Cómo puedo hacer para que cada día algo distinto sea para mí ir a hacer las cosas? Eso es también la práctica del mindfulness, ir renovando la manera en que atendemos, porque nunca las cosas son exactamente iguales por más que parezcan. Pueden ser similares, pero siempre van cambiando, y las personas más todavía. Eso es lo que tratamos de desarrollar en la práctica”.

 

El libro, una guía

 

Martín Reynoso aclaró que su libro, como todo libro, es una guía. “Alguien no va a cambiar de fondo por leer un libro. Leer no cambia, la experiencia es realmente lo que te hace cambiar”, afirmó. “Cuando uno practica, aprende técnicas y las va poniendo en práctica, es cuando realmente se produce el cambio”.

El licenciado apuntó que en realidad muchas veces un libro te despierta, te hace hacer un ‘click’, un punto clave para después seguirlo y realmente poder empezar con un cambio, aunque no es lo único que lo puede producir. “Otra cosa menos placentera para hacer cambios que a nosotros nos pasa mucho con nuestros pacientes, es la enfermedad”, reveló. “Es mucho mejor que te produzca cambios un libro a que lo haga un paro cardíaco o un ACV, como muchos de nuestros pacientes llegan. Justamente pacientes que tienen este tipo de vida que hablamos antes: multitasking, sobrerresponsabilidad, sobreadaptación, demanda continua social y nunca reparan a que eso les va a conducir a un problema de salud, entonces llegan a nosotros ya cuando han sido quemados, golpeados, sacudidos por la enfermedad. Por eso también está bueno empezar a tomar consciencia cada vez más jóvenes de esto, porque hay un periodo de omnipotencia que uno tiene hasta los 40 y pico de años, cuando las primeras enfermedades te empiezan a poner los primeros límites y ya ahí no es lo mismo, por eso es importante empezar a trabajar”.

Reynoso aclaró que Mindfulness es una técnica, un aprendizaje, pero puede haber otras. “La misma religión sabemos que tiene también enseñanza en relación a esto, que me parece importante aprenderlas antes para poder vivir mejor, porque si no te agarran a los 45 o 50 años y no has tenido aprendizaje para hacerle frente a los momentos más difíciles”.

El licenciado brindó por la noche del sábado, una interesante charla en el salón alto de la Asociación Española frente a un importante marco de público, especialmente conformado por profesionales de la salud, del deporte, de la educación y de las organizaciones.

 

Luego de la misma, los presentes se acercaron a dialogar con él en persona y por supuesto, firmó sus libros.

Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter

Suscribirse a alimentadores (feed) de comentarios Comentarios (0 publicado)

total: | mostrando:

Publicar tu comentario

  • Marcado
  • Itálico
  • Subraya
  • Cita

Por favor introduce el código que ves en la imagen:

Captcha
  • Enviar a amistad Enviar a amistad
  • Imprimir Imprimir
Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter