Inicio | Locales | Ariel Schwab: “Nico no tiene techo”

Ariel Schwab: “Nico no tiene techo”

Por
Tamaño de letra: Decrease font Enlarge font
Nico Schwab junto a su gran ídolo. Rafael Nadal, un amor y admiración incondicional Nico Schwab junto a su gran ídolo. Rafael Nadal, un amor y admiración incondicional

Nicolás Schwab nació con Síndrome de Down y a partir de allí sus padres comenzaron un largo camino en la vida. Una de cuyas etapas acaba de culminar exitosamente, ya que completó sus estudios secundarios. Una operación, la estimulación temprana, el Jardín de Infantes, la Primaria y la Secundaria son cosas ya superadas, ahora el camino parece conducirlo a ser chef. Fana de Boca y de Nadal. El agradecimiento de su padre, para todos los que llevaron al joven por el camino que transita

“Nico no tiene techo”, repite una y otra vez a lo largo de la charla Ariel “Arielito” Schwab muy orgulloso de su hijo Nicolás Schwab (20) con síndrome de Down, que hace pocos días recibió su diploma por haber completado sus estudios secundarios en la Escuela Parroquial de pueblo Santa María. El orgullo también se ve en el cuerpo de Schwab, donde entre múltiples tatuajes sobresale uno en letra cursiva manuscrita que dice Nico.

En el horizonte de Nico puede haber chef y es probable que estudie en Bahía Blanca. En el perfil de Nico hay un admirador del tenista mallorquín Rafael Nadal, a quien tuvo oportunidad de conocer en Chile y Brasil, y un fanático de Boca, pasión que pudo demostrar concurriendo a ver el 2 a 0 de Boca sobre Arsenal de Sarandí, de hace unas pocas semanas y cuando a Nico se le pregunta por los autores de los goles, responde sin dudar Badalá y Cardona. 

Este orgullo de hoy de Ariel sin embargo, debió pasar por una dura prueba, cuando sin mucha preparación la pediatra le comunicó que su hijo padecía de mongolismo. “Cuando me lo dijo se me cayó todo encima, quedé como ciego, no sabía dónde estaba”, recordó Ariel.

Antes de ello contó Ariel Schwab que junto su mujer Soledad Kaul con su embarazo muy adelantado fueron al consultorio del ginecólogo, para que el profesional le haga una ecografía y compruebe que esté todo bien, además a partir de esa primera imagen de Nico, pretendía hacer un álbum con todos los pasos que emprendiese el hijo por nacer. El diagnóstico fue: “vas a ser padre de un varón, todo está bien”.

 “Yo como todo padre primerizo quería saber que todo estuviese bien, que si estaba bien formados, que si sus manos y pies no tuviesen malformaciones y todas las preocupaciones que uno tiene en esas circunstancias”.

“El médico me preguntó si quería saber si tenía síndrome de Down, le dije que sí. Entonces midió los ojos los pies y las manos y me dijo que todo era normal”.

 

Una noticia abrumadora

 

 Pero ocho días después las cosas no estuvieron tan bien, “fue como si me tirasen el glaciar Perito Moreno encima”, recordó Ariel. De modo que superado el temporal que significó enterarse del problema cromosómico de Nico, había que hacer por él todo. Aprender todo sobre el síndrome y aplicar toda la batería de tratamientos y adaptaciones que recomienda la ciencia.

“Estaba junto a mi suegra, el impacto fue durísimo, se me nubló la vista, se me aflojaron las piernas. El ginecólogo entonces me dijo que no sabía lo que había pasado y que él creía que el bebe iba a ser sano”. 

 

Corazón

 

“Lo primero que tuvimos que hacer es llevarlo al Hospital Garrahan donde lo operaron del corazón, tenía una cardiopatía congénita. Gracias Dios la operación fue un éxito y a los pocos días le dieron el alta. Por ello debo expresar un agradecimiento infinito para el Garrahan. Era una operación muy complicada”, recordó Ariel Schwab. “Es las peores cosas que puede tener un chico con síndrome de Down. La intervención duro entre seis y siete horas”.

“Hoy mi agradecimiento es primero a Dios y a la Virgen, porque pienso que estos seres son ángeles puestos por Dios en esta tierra”, expresó emocionado Ariel Schwab, al recordar las atenciones que tuvo en el Garrahan y la recuperación total de Nico. “Quiero agradecer también al doctor Juan Pablo Laura, quien fue el médico que lo operó”.

 

Estimulación y escuela

 

Luego de esto hubo que comenzar a hacer las cosas como para que la vida de Nico sea lo mejor que su problema le permitiese, por ello comenzaron el tratamiento en el Centro de Estimulación Temprana de la vecina ciudad de Pigüé. “Fue muy importante eso para las primeras etapas de la vida de Nico”, apuntó. “Parece mentira, pero ellos nos abrieron las puertas de forma completamente desinteresada y es por ello por lo que siempre los tengo en mis mejores recuerdos”.

“Tanto la directora como las maestras integradoras nos atendieron de primera. Lo llevábamos tres veces por semana a Pigüé. Quiero destacar mucho a esta gente que tanto nos ayudó”.

“Después vino la etapa de Jardín en la Escuela Parroquial, le siguió el primario y después el secundario, todo en esa misma escuela. Todo su recorrido escolar lo hizo integrado. Dado todo lo que pasamos con él a partir del Garrahan, nunca nos imaginamos como sería su etapa en la escuela y hoy digo que Nico no tiene techo”, dice más que orgullos Ariel Schwab. “Lo único que pensaba entonces era en que salga bien de la operación”.

“Hoy por eso sólo tengo palabras de agradecimiento para la Escuela Parroquial y todos sus directivos, maestros y profesores que siempre nos brindaron su apoyo y su mejor predisposición para llevar adelante el trayecto escolar de Nico”. También recordó y reconoció a Fabiana Maldonado, que terció para que sea reconocido por el Concejo Deliberante y quien además ayudó mucho en su integración.

 

Difícil al principio

 

Consultado acerca de como fue la recepción de Nico en la Escuela, ya que los chicos en su inconciencia suelen ser crueles con aquellos que son distintos, Ariel mencionó que “Al principio fue difícil, pero a medida que fue pasando el tiempo todos lo aceptaron y pasó a ser uno más. Sus compañeros recibieron de Nicolás Mucho amor y él también lo recibió de sus compañeros”.

El secundario de Nicolás no fue perfecto en cuanto al tiempo que le tomó terminar con el último año, pero finalizar a los 20 años, habla de una buena capacidad de asimilación y aprendizaje, y Ariel repite: “No sabemos cual es el techo de Nicolás. Todos los días aprende cosas nuevas y quiere aprender más”. 

 

Boca Juniors, Rafael Nadal y ¿chef?

 

- ¿Ser hincha de Boca es un legado familiar?

- No. La realidad es que es algo raro, ya que yo no soy de Boca (es de Independiente) mi viejo si lo era y mi hermana (Yanina Schwab) lo es, y ella se encargó de hacerlo fanático de Boca. Mi hermana es otra de las personas a quien debo agradecer mucho, porque ella se cargó a Nico sobre sus hombros y nos ayudó mucho con su desarrollo. Ella es la mejor tía que le pudo tocar.

 

Además, le gusta mucho el tenis y es re fanático de Rafa Nadal, al igual que el padre. Estuvo con él en un torneo de la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales). En 2009 participó de un concurso mundial de la página de Nadal y fue uno de los tres ganadores en mundo. Nos mandaron toda la ropa de la fundación Rafael Nadal y el libro de su vida autografiado.  

 

- Varias veces has dicho que no tiene techo. ¿Tiene proyectos de estudiar algo más?

- Aún no hay nada definido. En los dos últimos años del secundario, tuvo un taller de cocina. Le gusta mucho la albañilería y la carpintería. Le gustan las tareas del campo. Pero a raíz del taller de cocina, él dice que quiere estudiar de Chef. Por ello la madre Soledad está en tratativas con gente de Bahía Blanca, aunque no hay nada definido. Pero en caso de que se decida por ello, tendrá que ir a Bahía una vez a la semana.  

 

Image gallery

Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter

Suscribirse a alimentadores (feed) de comentarios Comentarios (0 publicado)

total: | mostrando:

Publicar tu comentario

  • Marcado
  • Itálico
  • Subraya
  • Cita

Por favor introduce el código que ves en la imagen:

Captcha
  • Enviar a amistad Enviar a amistad
  • Imprimir Imprimir
Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter