Inicio | Deportes | “El Alemán” de Boedo

Fútbol/ Carlos Daniel Schamberger

“El Alemán” de Boedo

Por
Tamaño de letra: Decrease font Enlarge font
Jorge “Pipa” Higuain, Carlos Daniel Schamberger y Eduardo Isidro “Puchi” Sánchez, el día de la inauguración de la Mutual de ex jugadores de San Lorenzo, en el salón Dorado del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Jorge “Pipa” Higuain, Carlos Daniel Schamberger y Eduardo Isidro “Puchi” Sánchez, el día de la inauguración de la Mutual de ex jugadores de San Lorenzo, en el salón Dorado del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

Nació en Pueblo Santa Trinidad y se fue muy joven a la Capital para jugar en San Lorenzo de Almagro. Militó en el azulgrana como lateral derecho entre fines de la década del `70 y principios del ´80. Vivió dos hechos históricos: el descenso a la B y la demolición del Gasómetro. También jugó en Lanús y Deportivo Italiano.

Diecisiete años tenía Carlos Daniel Schamberger cuando tomó una decisión que le cambió la vida. Este descendiente de alemanes del Volga recién había asomado en la Primera división de San Martín, el club de su pueblo, Santa Trinidad, cuando tomó coraje, como sus ancestros inmigrantes, para armar el bolso y viajar a Buenos Aires para una prueba en San Lorenzo de Almagro. El club aceptó a ese pibe de apellido extraño para los porteños. Boedo, el barrio de casas bajas y alma tanguera, inmortalizado por Homero Manzi en su tango “Sur”, se transformó en su nuevo hogar.      

A los 20 años debutó en la Primera del Cuervo de la mano del “Maestro” Adolfo Pedernera. Se consolidó como marcador lateral derecho y jugó en un fútbol plagado de grandes figuras. Fue dirigido, entre otros, por Carlos Salvador Bilardo y Juan Carlos “Toto” Lorenzo.

Schamberger también fue testigo de dos hechos que marcaron para siempre la vida de San Lorenzo. La amargura del descenso, que por primera vez alcanzó a uno de los cinco grandes, y la demolición del Gasómetro, donde fue protagonista del último partido que jugó San Lorenzo en su Estadio.

Luego siguió su camino como futbolista en Lanús, Deportivo Italiano y Ferro de General Pico, La Pampa, donde le dijo adiós al fútbol. Hoy, a los 57 años y alejado de las canchas, sigue viviendo junto a su familia en el mismo barrio que lo cobijó cuando llegó con su bolso cargado de ilusiones.

En contacto con Nuevo Día, Schamberger recordó su llegada a San Lorenzo, su carrera, alegrías y altibajos de una profesión que no le alcanzó para vivir sin trabajar luego del retiro, pero sí para cosechar amigos y el reconocimiento de la gente que siempre lo recuerda como “El Alemán”. Logros que también se valoran y celebran, casi como un título.

- ¿Cómo fue que empezaste a jugar en San Lorenzo?

- José Lindner, por intermedio de un amigo, escribió una carta al club San Lorenzo y le dieron una fecha para que vaya a probarme. Un día me cruzo con José cuando volvía de mi trabajo y me dio la noticia que en tal fecha, creo que fue a fines de 1974, tenía que presentarme. Me quedé asombrado. Me dijo que ya tenía todo arreglado para viajar esa misma noche, que no me preocupara por nada. Y así fue. Llegué a Buenos Aires, me probaron y me dijeron que regrese en enero. Volví a casa para las fiestas. Cuando fui a probarme otra vez ya quedé.

- ¿Qué edad tenías cuando te fuiste y hasta que división jugaste en San Martín de Santa Trinidad?

- En San Martín jugué en Tercera división a los 15 años y en Primera a los 17, la edad que tenía cuando me fui a Capital.

- ¿Cómo fue que tomaste la decisión de irte a jugar al fútbol a Buenos Aires? Además en esa época no había intermediarios ni cazadores de talentos.

- Tomé mucho coraje y, sobre todo, me ayudó el firme convencimiento de José Lindner, porque era una época muy difícil. No era común que un pibe tomara una decisión de tamaña magnitud. Además mi padre había muerto cuando yo tenía 11 años y tenía que salir a trabajar para ayudar a mi madre. Ella falleció cuando ya estaba jugando en San Lorenzo. Yo ahí tenía 18 o 19 años.

- Compartiste la pensión en San Lorenzo con Pedro Roberto Glock, antes que él se fuera a Huracán ¿Qué recuerdo tenés de él?

- Con Pedrito Glock viví en la Ciudad Deportiva de San Lorenzo, en el Bajo Flores (donde está la cancha en la actualidad). Ahí estaban las pensiones para los pibes del interior del país. Solamente estuve dos años en la pensión con Pedrito porque pasé a ser profesional y no podíamos estar con los pibes de las inferiores. Era un pibe excelente y, como es obvio, hablábamos mucho de nuestra colonia.

 

Llegada a Primera

 

- Debutaste contra Estudiantes de La Plata un partido que ganaron 1-0. ¿Podés describir ese momento?

- Estuve en el banco con apenas 20 años de edad y en el segundo tiempo me tocó entrar. El técnico era nada más ni nada menos que el “maestro” Adolfo Pedernera. Para mí fue alcanzar la gloria, no podía pedir más, pero sabía que faltaba un camino largo.

- Te tocó un momento complicado de San Lorenzo tanto institucional como deportivo. Sin ir más lejos, San Lorenzo fue el primer grande que descendió a la B ¿Cómo viviste esos momentos?

- Yo no pude jugar los últimos partidos porque me rompí los ligamentos en cancha de Ferro contra Talleres de Córdoba. Volví cuando San Lorenzo ya estaba en la B, ya que mi recuperación fue de ocho meses. Lo sentí demasiado. Pude ver como se vivía el descenso en el barrio, en el club, se vivió con demasiada tristeza, había silencios, caras bajas. Hasta que se inició el campeonato de la B y ahí sí, todos los partidos eran "finales, a pura garra. Se transpiró muchísimo la camiseta.

- Integraste el equipo campeón de la B, que batió records de público, a pesar de no tener cancha propia ¿Qué caracterizó a ese equipo que tenía varias figuras con nombre y experiencia en el fútbol argentino?

- Integré ese equipo, pero estuve casi siempre en el banco de suplentes porque venía de recuperarme de la lesión. Me operaron dos veces, una de ligamentos cruzados con injerto y la otra de meniscos. Recuerdo la cancha llena y los ruidos ensordecedores de la gente a muchas cuadras de la cancha. La hinchada era como el jugador número 12, empujaba y alentaba al equipo como nunca! En ese equipo las figuras que estaban y en este momento recuerdo son, Insúa, Jorge la "Chancha" Rinaldi, Higuain, Biain, Morel y El "Negro" Quinteros, entre otros.

 

Sentimiento azulgrana

 

- Qué significó San Lorenzo en tu vida? ¿Cómo calificas tu paso por el club de Boedo?

- Para mí San Lorenzo fue mi casa. Estuve nueve años en el club. Como experiencia fue maravillosa. Conocí mucha gente que me ayudó, y ojalá que muchos pibes de Suárez y las Colonias se animen como lo hice yo.

- ¿Fuiste dirigido por Bilardo y Lorenzo, dos personajes muy singulares dentro nuestro fútbol ¿Alguna anécdota con ellos que me puedas mencionar?

- Con Lorenzo estuve lesionado, tuve poco contacto y además se fue a mitad del campeonato y luego vino el "Piojo" Yudica. Y del "Narigón" Bilardo que te puedo decir... tengo mil anécdotas! Un fenómeno y un adelantado para la época. Recuerdo que nos agarraba a los más jovencitos, nos hacía levantar a las seis de la mañana para entrenar. Una parte del entrenamiento consistía en tirarnos adoquines separados al piso, y nos daba varias pelotas para ir esquivándolos y agarrar habilidad. A mí me agarraba una hora y media solo y tiraba la pelota al córner para que yo tirara centros de zurda siendo que yo era derecho. Hace pocos días me lo crucé en el centro, nos abrazamos, él me recuerda como el "alemancito". Una muy buena persona y un adicto al trabajo. Un ejemplo a seguir. Me marcó mucho en mi carrera.

- Jugaste en Primera en una época de grandes futbolistas, sin ir más lejos te tocó jugar contra Maradona, verdad?

- Si. Marqué a Diego Maradona en cancha de Boca y salimos 0 a 0. Otros grandes contra quienes jugué y te puedo mencionar ahora fueron Brindisi, Pernía, Gatti, y muchos mas.

- En aquellos años todavía se utilizaba jugar con punteros ¿Cuáles fueron los más difíciles de marcar?

- Sí, se jugaba con punteros, pero Bilardo en el año 1979, jugaba con "carrileros", porque jugaba con un solo punta. Por eso antes se decía que Bilardo era un adelantado. Los más difíciles de marcar fueron Houseman, porque se movía para todos lados, Alzamendi y Mastrángelo.

- Jugaste también en Lanús, Sportivo Italiano y Ferro de General Pico, La Pampa. Como fue el paso por estos clubes?

- Sin lugar a dudas el mejor club fue Lanús. Ojo, aparte de San Lorenzo. Estuve dos anos en Lanús y fui muy querido. Un club hipersocial, familiar, con buena gente y muy buenos dirigentes. De Italiano no tengo grandes recuerdos y de Ferro de Pico te puedo decir que mudé a toda mi familia para allá mientras estuve jugando.

 

Luego del retiro

 

- ¿Sos de ir a la cancha?

- No voy a la cancha hace muchos años, pero veo todos los partidos que transmiten por TV. El trabajo no me deja tiempo para ir a la cancha y además está el problema de la inseguridad. La mayoría de los partidos se juegan de noche y no da. Ustedes sabrán a través de los noticieros como está la ciudad de peligrosa.

- ¿Te ves con tus ex compañeros?

- Sí, con algunos nos seguimos viendo. No muy seguido pero nos vemos.

- ¿Te sentís reconocido por la gente de San Lorenzo?

- Sí, mucho. Además vivo en Boedo desde siempre y acá la gente me recuerda en cualquier lugar, me hacen sentir su cariño, más allá que estoy más rellenito, ja ja. Además, mi nieta practica natación en la sede del club que queda en avenida La Plata, donde hay fotos del Gasómetro y jugadores de antes. Cuando empezó le preguntaba a sus compañeritos por qué estaba el abuelo ahí. Pero ahora ya se acostumbró.

- ¿Qué te dio el fútbol? ¿Te sentís satisfecho?

- El fútbol me dio amigos, conocí países, estuve 21 días en Japón en el año 79 con la gira que San Lorenzo hizo por ese país. Conocí casi toda la Argentina y lo mas importante en mi vida es que forme una hermosa familia. Volveria hacer las mismas cosas que hice antes. No estoy arrepentido de nada. 

- ¿Cómo siguió tu vida después del retiro?

- Me puse a trabajar como casi todos los futbolistas d esa época, porque hay que tener en cuenta que los sueldos de esa época no eran los mismos que ahora, y además estábamos tres o cuatro meses sin cobrar. En la actualidad trabajo por mi cuenta.

- Hace poco fuiste invitado a la inauguración de la Asociación Mutual de Ex Jugadores del Club Atlético San Lorenzo de Almagro ¿Qué significado tuvo para vos?

 

 - Una gran emoción, algo maravilloso, porque le da la posibilidad a aquellos jugadores que a lo largo de la vida han perdido todo, hasta su familia, tengan la posibilidad de encontrar un refugio, una mano, un oído para escucharlos. Es todo un logro. Además sirvió para el reencuentro con muchachos de esa época y glorias que hacía muchísimos años no veía. Se notaba el paso de los años, porque casi no nos reconocíamos. Estuvieron Sanfilippo, García Ameijenda, Rendo, Insúa, Higuain, Morandini, “Puchi” Sánchez, Olguín, Biain o “El Gallego” González, por nombrar solo algunos. En la actualidad la mutual va a comenzar a funcionar en la Avenida Asamblea al 900 en el barrio de Parque Chacabuco.

Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter

Suscribirse a alimentadores (feed) de comentarios Comentarios (0 publicado)

total: | mostrando:

Publicar tu comentario

  • Marcado
  • Itálico
  • Subraya
  • Cita

Por favor introduce el código que ves en la imagen:

Captcha
  • Enviar a amistad Enviar a amistad
  • Imprimir Imprimir
Compartir en: Post on Facebook Facebook Twitter Twitter